El caso Makro y de cómo paró en seco la merma en fruver

Makro Colombia demostró que la creatividad, que salirse de la caja tiene su efectividad en el retail. Utilizando un 𝘀𝘁𝗶𝗰𝗸𝗲𝗿 𝗶𝗻𝗳𝗼𝗿𝗺𝗮𝘁𝗶𝘃𝗼 de apenas 2 × 2 cm lograron que 388 toneladas de frutas y verduras 𝗱𝗲𝗷𝗮ra𝗻 𝗱𝗲 𝗱𝗲𝘀𝗽𝗲𝗿𝗱𝗶𝗰𝗶𝗮𝗿𝘀𝗲 impactando sustancialmente en un indicador clave para el comercio de minoristas: la merma.

Diseñaron un 𝘀𝘁𝗶𝗰𝗸𝗲𝗿 𝗶𝗻𝗳𝗼𝗿𝗺𝗮𝘁𝗶𝘃𝗼 pegado en los productos, que indicaba su estado de madurez, pero además sugería cómo consumirlas, por ejemplo: consumo directo, en batidos, para elaboración de dulces, etc.

Makro desarrolló todo un catálogo de stickers, pero además estableció un feeling con sus shopper a través de recetas para cada etiqueta.

Esto no solo tuvo impacto en los KPI’s de la cadena, también generó compromiso con la responsabilidad social, lo que a su vez trajo conexión con las nuevas generaciones de consumidores que valoran a empresas socialmente responsables.

La estrategia permitió incrementar en 6 días de la duración de sus productos en estanterías, aumentó en 12 puntos porcentuales promedio en Brand Awareness, 388 toneladas de comida dejaron de desperdiciarse y la marca ganó 6 puntos porcentuales en reconocimiento publicitario.

En una categoría tan sensible como la de alimentos, el tiempo es un juez implacable. Un producto que no rota a tiempo se convierte en pérdida segura. Y lo más grave: si llega a manos del consumidor vencido, puede generar una crisis de confianza difícil de revertir.

Efecto merma

La merma en el retail, particularmente en los supermercados, representa un desafío que impacta directamente en la rentabilidad y eficiencia operativa de las tiendas. La razón, el supermercadismo es un negocio de alta facturación, pero muy bajos márgenes de ganancia en los que el net margin puede estar entre un 3% y un 6%, en consecuencia, toda pérdida por encima de esos números pone en riesgo su supervivencia.

El impacto de las mermas no se limita solo a las pérdidas financieras; también tiene consecuencias ambientales, ya que los productos desechados contribuyen al desperdicio y la contaminación. Por lo tanto, las prácticas sostenibles y la reducción de mermas son aspectos cada vez más importantes en la agenda de las empresas conscientes del medio ambiente.