De acuerdo con información publicada recientemente en la página web de la National Retail Federation (NRF), se pronostica que las ventas minoristas alcancen los 5,6 billones de dólares este año. Esto representa un incremento del 4,4% respecto a 2025, una cifra que supera el promedio anual del 3,6% registrado en la última década, excluyendo el periodo atípico de 2020-2022.
Estas proyecciones surgen del evento virtual State of Retail & the Consumer, donde la NRF —en colaboración con Oxford Economics— evaluó la salud financiera de los hogares. Al respecto, Matthew Shay, presidente y CEO de la NRF, destacó la solidez del mercado interno al afirmar que el gasto de los consumidores fue un motor de crecimiento constante y fiable en 2025, incluso cuando las condiciones económicas más amplias fluctuaban. Shay añadió que esperan que la resiliencia del consumidor continúe en 2026, con el gasto de los hogares volviendo a ser un pilar de apoyo económico.
Desafíos y optimismo moderado
A pesar de las cifras positivas, la industria no es ajena al contexto global. Mark Mathews, economista jefe de la federación, señaló que factores como las tensiones en Oriente Medio y la política comercial añaden capas de incertidumbre al panorama. Sin embargo, el optimismo prevalece debido a los fundamentos económicos subyacentes.

En este escenario, se espera que los reembolsos asociados a la Ley d,e Rebajas de Impuestos para Familias Trabajadoras dinamicen el gasto durante el primer semestre del año. Asimismo, aunque la inflación se mantendrá elevada inicialmente, se prevé un descenso hacia el tercer trimestre, lo que permitirá que el crecimiento de las ventas refleje ganancias reales y no solo aumentos de precios.
A esto se suma un mercado laboral que, aunque podría suavizarse, mantendrá la tasa de desempleo por debajo del 4,5%, brindando estabilidad a los ingresos familiares.
Este crecimiento proyectado del 4,4% refuerza la tendencia que venimos siguiendo en este blog: el comercio minorista ya no solo compite por precio, sino por la capacidad de capturar un gasto que, aunque dividido por niveles de ingresos, sigue fluyendo gracias a balances de hogares sólidos y un empleo estable.
Para las empresas del sector, el reto en 2026 será capitalizar esta estabilidad en un entorno donde, según la NRF, el sentimiento del consumidor puede ser cauteloso, pero sus patrones de compra reales siguen siendo robustos.
Con información de la National Retail Federation (NRF).
