El consumidor venezolano ante 2026: racionalidad, marcas de nivel medio y el reto de la premiumización

«El consumidor venezolano es uno de los más racionales de la región y no perdona». Así lo define la firma NielsenIQ (NIQ) en su reciente presentación Decidir en tiempos de tensión: estrategia y foco para construir ante la apertura de 2026. La consultora internacional destaca que, aunque las decisiones en el anaquel son rápidas, el comprador local «castiga cualquier incoherencia entre precio, promesa y ejecución».

Por ello, NIQ advierte que «los canales y marcas que ganan son los que simplifican la vida, no los que complejizan la oferta», destacando una máxima que rige el consumo actual en el país: el precio abre la puerta, pero la confianza y la simplicidad deciden la compra.

Al hacer un balance retrospectivo de 2025, el año representó un claro punto de inflexión para Venezuela. El mercado experimentó un crecimiento del 16% en las ventas en valor, un repunte que estuvo «impulsado por un balance equilibrado entre volumen y precio».

El dominio de las marcas de nivel medio

En este escenario, el mercado venezolano muestra un comportamiento de consumo atípico frente al resto de América Latina, coronándose como el país que otorga mayor relevancia a las marcas de nivel medio.

El 56% del consumidor latino quiere gastar en productos premium

Mientras que en naciones como Argentina, Chile o Colombia el grueso del gasto se concentra en productos de categoría premium o de precio alto, en Venezuela más de la mitad del presupuesto de los hogares (entre el 56% y el 57,5%) se destina a la franja intermedia. Esta cifra supera por casi diez puntos porcentuales a México —el mercado más cercano en esta métrica— y se aleja drásticamente del promedio regional, que apenas roza el 34%.

Polarización y oportunidades en el piso de venta

De cara a 2026, NIQ pronostica que el mercado ya no se moverá en bloques uniformes, advirtiendo que «las categorías se polarizan». Para ganar participación en este nuevo ciclo, la consultora señala que será clave identificar con precisión estratégica «dónde acelerar la ‘premiumización’ y dónde fortalecer el valor».

Aunque las marcas propias (o marcas privadas) son una realidad ineludible en el retail mundial, con tasas de crecimiento de entre 25% y 40%, el comercio minorista demuestra que hay espacio para todos y el segmento premium mantiene su vigencia. De hecho, según datos de la propia NIQ de 2025, el 56% de los consumidores latinoamericanos se declara dispuesto a hacer un upgrade hacia una marca premium.

Consumo en Venezuela trepó sobre los $18 mil millones en 2025

La consultora cita como un claro ejemplo de «premiumización» en el mercado venezolano el caso del yogur. Las ventas en presentaciones pequeñas han experimentado un crecimiento del 21% en volumen, mientras que su precio se ha acelerado un 19% como categoría desde 2022. Además, la oferta se ha diversificado: la cantidad de artículos aumentó un 29% en el mismo período, alcanzando los 251 ítems, aunque esta cifra aún representa menos de la mitad de la variedad disponible en los anaqueles de la vecina Colombia.

Finalmente, la categoría de pasapalos (snacks) se perfila como otro frente con alto potencial en el piso de venta. NIQ revela que sus ventas en volumen crecieron un 20% y su precio se aceleró un 26% desde 2022, demostrando que, a pesar de la racionalidad en el gasto, el consumidor venezolano sigue dispuesto a premiarse cuando la oferta conecta con sus expectativas.