El Super Bowl es mucho más que un evento deportivo; es, literalmente, el coliseo romano del marketing. Aquí las marcas no solo buscan visibilidad, sino que entran en una batalla directa por cuota de mercado y relevancia cultural.
La gran fiesta del fútbol americano se jugará el domingo 8 de febrero de 2026 en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, hogar de los San Francisco 49ers. Los equipos que se enfrentarán son los New England Patriots (campeón de la AFC) y los Seattle Seahawks (campeón de la NFC), reviviendo la final de 2015.
Pero más allá del terreno de juego, hay otra batalla, la de las marcas en un mercado de miles de millones de dólares. Se reporta que los espacios de 30 segundos en la televisión han alcanzado los $10 millones de dólares. La cadena NBC, que transmitirá el evento, vendió gran parte del inventario con meses de antelación (septiembre 2025).
Choque de Pepsi y Coca-Cola
Las hostilidades entre gigantes del branding mundial para este Súper Bowl lo iniciaron Pepsi y Coca-Cola. El anuncio de Pepsi para el tazón, para promocionar su bebida sin azúcar, es un ataque frontal a su competencia al adueñarse de uno de los emblemas más característicos de la empresa rival.
En el anuncio de Pepsi, el oso polar característico de Coca-Cola en infinidad de campañas aparece realizando una cata a ciegas de dos bebidas sin azúcar de ambas marcas. Las dos son claramente identificables para el espectador. Al probarlas y quitarse la venda de los ojos, el popular animal se muestra muy sorprendido de que Pepsi le haya gustado más que su refresco de toda la vida.

La respuesta oficial de Coca-Cola ante el comercial de Pepsi («The Choice») ha sido el silencio estratégico. Hasta el momento, la compañía no ha emitido un comunicado directo, no ha lanzado un contra-comercial, ni ha publicado reacciones en sus redes sociales atacando la pieza de Pepsi.
Coca-Cola ha decidido continuar con su propia estrategia publicitaria actual, que se centra fuertemente en el uso de Inteligencia Artificial generativa (campañas como «Masterpiece» o sus anuncios navideños recientes).
El mercado del súper tazón
Los anunciantes acuden al Super Bowl cada año porque muchas personas ven el gran juego. En 2025, un récord de 127,7 millones de espectadores en Estados Unidos vieron el juego a través de plataformas de televisión y streaming.
La demanda es más alta que nunca, ya que los eventos deportivos en vivo son uno de los pocos lugares en el panorama mediático fragmentado actual donde los anunciantes pueden llegar a una gran audiencia. NBC tenía agotado el espacio publicitario en septiembre.
Decenas de anunciantes han echado la casa por la ventana para el Super Bowl 60, que se transmitirá el domingo por NBC. Esperan que las audiencias que sintonizan recuerden sus marcas mientras llenan sus anuncios con celebridades que van desde Kendall Jenner (Fanatics Sportsbook) hasta George Clooney (Grubhub), íconos publicitarios probados como los caballos Clydesdale de Budweiser, y la nostalgia por propiedades cinematográficas bien conocidas como “Jurassic Park” (Comcast Xfinity).
