La opción del pago móvil como medio de pago gana cada día más terreno en Venezuela, a tal punto de que de acuerdo con cifras del Banco Central de Venezuela (BCV) hasta octubre del 2025 (último dato publicado) le pisaba los talones al POS (point of sales, por sus siglas en inglés), con un 38% del total de transacciones, apenas un punto porcentual por debajo de las operaciones vía POS.
Entre enero y octubre se contabilizaron 4.350 millones de operaciones en POS (un alza interanual de 23%), versus 4.237 millones de transacciones vía pago móvil (una subida de 70% en el lapso), una brecha que es posible que se haya borrado en los dos últimos meses del año.
Visto en cuanto al universo de las transacciones, los POS representan el 39% del total, mientras el pago móvil abarca 38%. Un año atrás, en octubre de 2024, esas proporciones eran de 45% y 32%, respectivamente.

Madelein Suárez, presidenta ejecutiva de Suiche 7B y también presidenta de la Asociación Latinoamericana de Operadores de Servicios de Transferencia Electrónica de Fondos e Información (Atefi), declaró en septiembre del 2025 que el ecosistema de pago móvil en Venezuela alcanzó una cifra impresionante de más de 20 millones de clientes afiliados.
En una entrevista a en Unión Radio, destacó el volumen de operaciones a través del pago móvil es un indicador clave de su dominio. Suárez reveló que, mensualmente, se ejecutan más de 270 millones de transacciones por este canal. Esto se traduce en una media de aproximadamente 6.000 transacciones interbancarias por minuto.
En total, en los primeros 10 meses del año, en el país se ejecutaron 11.177,4 millones de operaciones a través de los distintos canales, un aumento de 43% en comparación con el mismo lapso de 2024.
El pago móvil comenzó a usarse en Venezuela en la segunda quincena de octubre de 2017, en un contexto marcado por la inflación acelerada y la escasez de efectivo.
En ese momento, conseguir dinero en efectivo era complejo y, aunque el uso de puntos de venta se había extendido, estos no alcanzaban a cubrir la demanda debido a las dificultades para importar equipos o a los costos que implicaban para muchos comercios.
Frente a ese escenario, los pagos desde el celular surgieron como una solución práctica para sostener las transacciones cotidianas.
La implementación del pago móvil fue el resultado de una coordinación público-privada. El Banco Central de Venezuela y la Superintendencia de Bancos trabajaron junto con la Asociación Bancaria de Venezuela para desarrollar un sistema que aprovechara dos fortalezas estructurales del país: un alto nivel de bancarización y una amplia penetración de la telefonía celular.
