La consultora Tendencias Digitales, a través de su director Carlos Jiménez, presentó recientemente los resultados de la vigésima edición de su estudio anual El Consumidor Digital Latinoamericano. La investigación arroja una conclusión determinante sobre el estado actual de la región: América Latina ha superado la etapa de la simple adopción tecnológica para dar paso a un nuevo perfil de usuario, el denominado consumidor inteligente.
Este nuevo arquetipo describe a una persona que ya no se limita a utilizar internet con fines transaccionales o de entretenimiento. Por el contrario, se trata de un individuo conectado, informado y consciente que aprovecha la tecnología como una herramienta estratégica para tomar mejores decisiones en su vida cotidiana.
De acuerdo con el estudio, como era de esperarse, el consumo de contenidos y la conexión social son la puerta de entrada a internet. El driver de «Informarse y entretenerse» alcanza una penetración casi total del 97% , sostenido principalmente por las búsquedas (78%) y el consumo de video (73%). Muy de cerca, con un 93% de alcance global, se ubica la necesidad de «comunicarse y socializar», donde las redes sociales (81%) siguen superando a la mensajería directa (71%) como actividad primordial.
En cuanto a los hábitos de consumo, las redes sociales continúan siendo el eje central de la vida digital, mencionadas por la gran mayoría de los encuestados como su principal actividad, superadas técnicamente solo por el uso del correo electrónico. El tiempo de los usuarios se distribuye principalmente entre gigantes como WhatsApp, YouTube, Instagram y TikTok, plataformas que han trascendido su función comunicativa para convertirse en centros de entretenimiento e información.

Ddrivers donde se evidencia el nacimiento del «Consumidor Inteligente», de acuerdo con el estudio es el de «Crecimiento personal» que motiva al 72% de los internautas, con la educación en línea (eLearning) captando a casi la mitad de la población digital (49%).
Sin embargo, la verdadera sorpresa reside en el driver de «Productividad» (62%). Los datos revelan una adopción tecnológica acelerada: el uso de herramientas de Inteligencia Artificial Generativa (52%) ya supera ampliamente al teletrabajo (38%).
Siempre encendida
El informe ofrece una radiografía de una sociedad profundamente digitalizada. Los datos indican que más del 80% de los latinoamericanos posee acceso a la red, consolidando un escenario de hiperconexión donde el promedio de uso supera las seis horas diarias. En este ecosistema, el teléfono inteligente se ha erigido como la extensión vital del usuario: nueve de cada diez personas lo utilizan como su dispositivo principal de conexión.
Si bien el estudio advierte que la satisfacción con la calidad del servicio aún enfrenta desafíos en zonas con brechas de infraestructura, la tendencia es irreversible. América Latina opera bajo una lógica de conexión permanente, obligando a las marcas a adaptarse a diversos contextos de navegación.
Sin embargo, esta madurez digital trae consigo nuevos retos. El estudio de Tendencias Digitales identifica un fenómeno creciente de «fatiga digital». Más de la mitad de los entrevistados confesó haber considerado realizar un «detox digital» para desconectarse temporalmente de la saturación de pantallas.
A este cansancio se suma una crisis de credibilidad: solo una minoría de los usuarios califica como «muy confiable» el contenido que consume en redes sociales. Este hallazgo plantea una advertencia clara para las empresas y creadores de contenido, sugiriendo que el futuro del marketing digital en la región no dependerá solo de la visibilidad, sino de la capacidad de construir transparencia y confianza ante un consumidor cada vez más escéptico.
