Desde la inauguración de su primer restaurante el 31 de agosto de 1985 en El Rosal, Caracas, McDonald’s, ha cocinado mucho más que hamburguesas a lo largo de ya 40 años de operaciones en Venezuela. Su impronta se ha sentido oportunidades de primer empleo, financiamiento de asistencia médica y refugio para los niños, además de un fuerte compromiso con la producción nacional para sus insumos.
Al cumplir cuatro décadas, McDonald’s y Arcos Dorados, el mayor franquiciante de McDonald’s en 21 países y territorios de América Latina y el Caribe, reafirman su visión de ser un motor de desarrollo humano, social y económico, continuando su trabajo por el futuro de Venezuela.
«La formación de los jóvenes es un pilar fundamental de nuestra estrategia, por lo que nos enorgullece ser un gran motor de primer empleo en el país. A través de distintas iniciativas, brindamos a los jóvenes las herramientas necesarias para que puedan impulsar su desarrollo personal y profesional», afirmó Rafael Romero, gerente de comunicaciones corporativas de Arcos Dorados Venezuela, citado por El Impulso.
Luzmar Moret, directora general de Arcos Dorados Venezuela, destacó a través de una nota de prensa que «celebrar 40 años en Venezuela es un verdadero hito para nosotros y nos impulsa a seguir construyendo un futuro prometedor en Venezuela».
Moret comenzó su carrera en la empresa, de hecho, la compañía ha sido el primer empleo formal para muchos jóvenes venezolanos, ofreciendo capacitación constante y oportunidades de crecimiento.
El empleo joven es uno de los pilares de su estrategia a lo largo de su historia en Venezuela y, para fortalecerlo, Arcos Dorados ha implementado programas educativos innovadores. A través de MCampus Comunidad, una plataforma gratuita, ha brindado formación a más de 4.500 venezolanos hasta el cierre de 2024, empoderándolos con habilidades clave para el mercado laboral actual.
Un menú clásico y criollo
Desde el icónico Big Mac hasta los McNuggets, McDonald’s ha sabido mantener productos que se han convertido en clásicos, mientras adapta su oferta a los gustos locales. En Venezuela, el menú ha incorporado sabores y formatos que responden a las preferencias del consumidor, sin perder la esencia global que caracteriza a la marca.
Entre las adaptaciones del munú al sabor local, la franquicia ofreció la arepa McDonald’s que, aunque no está disponible de forma permanente, ha sido parte de ediciones especiales o desayunos temáticos, integrando el alimento más emblemático del país. En varias temporadas, se han ofrecido salsas con sabores más cercanos a la cocina venezolana, como guasacaca o picantes suaves.
La Cajita Feliz, por ejemplo, ha sido más que una comida infantil: es una experiencia que ha acompañado a generaciones, con juguetes temáticos que reflejan tendencias culturales y cinematográficas. Y en los últimos años, la línea McCafé ha ganado protagonismo, ofreciendo opciones de café y postres que compiten en calidad con propuestas especializadas.
Una marca global
A nivel mundial, McDonald’s opera en más de 100 países y cuenta con más de 40.000 restaurantes. Su historia comenzó en 1940 con los hermanos McDonald en California, pero fue Ray Kroc quien transformó el concepto en una franquicia global a partir de 1954. Hoy, la marca es sinónimo de estandarización, eficiencia y marketing emocional, especialmente dirigido a familias y niños.

A escala global, McDonald’s está ubicada como la segunda compañía de comida más valiosa del mundo, apenas superada por Nestlé. La compañía de los arcos dorados tiene un valor de mercado de 217.970 millones de dólares.
Más allá de la comida rápida, McDonald’s ha sido un laboratorio de tendencias: desde la digitalización de pedidos hasta la incorporación de opciones vegetarianas y empaques sostenibles. Su capacidad de adaptación ha sido clave para mantenerse relevante en un mundo cambiante.
