Para el experto del retail, Walter Conrotto, la inversión que supone un Centro de Distribución es una decisión que deben evaluar muy seriamente los retailers, en un modelo de negocios, el del comercio de minoristas, que si bien tiene una enorme facturación, su margen de ganancia es realmente bajo.
Conrotto, quien es director de Información Comercial de Bigwise y tiene más de 30 años de experiencia en el retail, asegura que la enorme inversión que supone un Cendis (como también se les conoce) «depende del tipo de negocio, la naturaleza de las tiendas y el entorno económico donde se esté operando».
El experto subraya que «mientras mas tiendas y menos capacidad de almacenaje en cada una de ellas, se hace mas necesario un Cendis. Por ejemplo, en las drugstores o convinience Store, que requieren reabastecimiento constante, prácticamente diario».
Caso contrario, de acuerdo con Conrotto, «si la cadena tiene varios formatos, digamos hipermercados, tiendas medianas y pequeñas, caso en el que las tiendas más grandes pueden funcionar como centros de reabastecimiento para las más pequeñas, actuando como una especie de pivotes».
Centros urbanos
Tomada de la decisión de inversión en un Cendis, su ubicación y operatividad supone otro desafío para el retailer. José Antonio Vallejo, CEO de Vallejo Group, organización peruana que se especializa en logística de última milla, servicios de cross docking, fulfillment y de e-commerce, opina que en un contexto de «creciente urbanización y demanda de entregas rápidas, estos centros ayudan a optimizar la distribución de mercancías, reducir la congestión y mejorar la sostenibilidad ambiental».
Con su ubicación estratégica cercana a grandes ciudades, y zonas logísticas o industriales, se reducen notablemente los tiempos desde que se recibe la orden, hasta que la mercancía se entrega.
Vallejo recomienda el modelo de centros de consolidación y distribución urbana, una «instalación logística diseñada para consolidar mercancías provenientes de múltiples proveedores en un solo punto, facilitando la distribución en áreas urbanas densas».
Al respecto, Conrotto opina que sea cual sea el modelo de negocio, «cuando la distribución y abastecimiento es parte de la responsabilidad del detallista, se deben llevar estrictos controles para sacar el mayor provecho a la infraestructura, con planificaciones de recepción y despacho».
El director comercial de Bigwise sugiere «premiar a los proveedores que sean más eficientes en el despacho, como entrega de mercancía en paletas estándar y con códigos en los packing que permita una recepción más ágil y eficiente».
En relación con la ubicación, Vallejo considera que estos centros suelen «ubicarse en zonas urbanas estratégicas o en las periferias inmediatas, con el objetivo de estar lo suficientemente cerca del área de demanda para agilizar la última milla de entrega». Esta ubicación estratégica permite minimizar la entrada de vehículos pesados al centro urbano y utilizar medios de transporte más ecológicos, como bicicletas de carga o vehículos eléctricos, para la distribución final, en particular para atender el delivery del ecommerce.
En Venezuela
El buque insignia del retail venezolano es Farmatodo con más de 200 tiendas ubicadas en toda la geografía nacional. Semejante modelo de negocio requiere de una cadena de suministro eficiente, cuya cabeza de playa es su centro de distribución.
Seguramente el más grande de Venezuela, el Cendis de Farmatodo situado en Charallave mide 43 mil metros cuadrados, con tres niveles de altura y con la previsión de un complejo de plantas eléctricas para que nada detenga su funcionamiento.
Este centro de distribución moderno, eficiente y apalancado en tecnología permite surtir diariamente más de 950.000 productos para sus tiendas.
Foto: The Logistic World
