La degustación es un arte que incluye la apreciación reflexiva de alimentos y bebidas. Se trata de involucrar un sentido más en la tarea de la seducción del shopper, el gusto. La agencia de marketing mexicana Métrica BTL, con más de 20 años de experiencia en el sector, asegura que «las degustaciones son la forma más efectiva de inducir a la compra en los puntos de venta. Esta estrategia de marketing es una gran herramienta de venta, ya que la inversión en la misma es mínima y obtiene, a cambio, un ROI considerablemente positivo».
«Basadas en el factor psicológico de la reciprocidad (cuando alguien hace algo por nosotros, nos vemos en la obligación de devolver el gesto), en el fenómeno de la imitación y en la sensación de escasez (que provoca que las personas se acumulen en los stands por miedo a que las muestras gratuitas se acaben), las degustaciones son, por tanto, muy efectivas», agrega la agencia mexicana.
Probar un producto permite que los clientes experimenten su sabor, textura y calidad, lo que crea una conexión directa y positiva con el producto. Numerosos estudios y casos prácticos han demostrado la efectividad de las degustaciones. Por ejemplo, una cadena de supermercados reportó un aumento del 30% en las ventas de un nuevo producto durante una campaña de degustación.
Lo que no debe faltar
La marca estadounidense Cuisinart hace algunas recomendaciones sobre lo que no debe faltar a la hora de hacer una degustación, por ejemplo, «asegurarse de que los alimentos o bebidas estén a la temperatura adecuada».
Esta recomendación es clave, en tanto una buena impresión ante el shopper es definitiva para comprar el producto o, simplemente, desecharlo no solo en ese momento, también en compras futuras.
«Si estás degustando varias muestras, compara las diferencias y similitudes entre ellas», sugiere Cuisinart, que agrega la importancia de «tomar notas breves sobre lo que has observado en términos de apariencia, aroma, sabor y textura».
Las degustaciones suelen estar acompañadas por promotores que pueden responder preguntas, ofrecer información adicional y crear una conexión personal con los clientes. Esta interacción puede influir positivamente en la decisión de compra.
Reduce la incertidumbre. Los clientes a menudo dudan en comprar productos nuevos o desconocidos. Por eso, una muestra gratis elimina esa incertidumbre y facilita la decisión de compra.
Las experiencias positivas en el punto de venta pueden fomentar la lealtad a la marca. Un cliente satisfecho es más probable que regrese y recomiende el producto a otros.
Probar los productos pueden llevar, además, a compras impulsivas. Si algo sabe bien o está en su punto, es más probable que el cliente lo compre en ese mismo momento.
